Imaginemos que somos los titulares de una empresa que fabrica botijos, en ella tenemos diez operarios y aparece un fulano que nos vende el invento del siglo: una maquina que fabrica botijos atendida por un solo operario ¡joder que maravilla! Ah, pero la máquina resulta que nos cuesta el sueldo de cuarenta años de los diez obreros, además gasta una burrada de combustible y de cuando en cuando se avería y tiene fallos ¿la comprariamos? pues la Dirección General de Trafico si.
