Ultimamente parece existir una carrera entre las marcas que fabrican motos custom por construir la más grande, incluyamos si queremos a Honda con su Goldwing, o a Triumph con su Rocket, que en lugar de custom estarían mejor entre las grandes cruisier de turismo. No se muy bien (aún, que uno siempre anda aprendiendo), para que sirve, y más aún en los tiempos que corren, llevar entre las piernas un motor de dos mil y pico centímetros cúbicos, por no hablar de algún defectillo grave que veo yo en estas cruisier en cuyas maletas, por ejemplo, malamente cabe una muda de ropa para un fin de semana, pero en fin, cada quien se gasta su dinero en lo que le place, y no cabe duda de que quedar quedan bonitas.
