Antes de nada tengo que pedir perdón encarecidamente a Willy, el creador de Poker Garaje por la tardanza en publicar esta maravilla. Como siempre tengo disculpa, varias, que las disculpas son como el culo: cada uno tiene una y yo… varias. La primera y más válida es que ciertos reportajes los dejo un poco para época de escased de eventos o actividades moteras como es lógicamente el invierno, la segunda es que de esto no vivo, salta a la vista, y la tercera y que complementa a la anterior es que tengo que vivir de otras cosas que hacen que no tenga tiempo y que a veces cuando tengo tiempo no tenga ganas de pasarme un par de horas editando fotos y otras dos escribiendo. Pero en fin, aquí está La Agridulce. Nunca es tarde si la moto es buena y además merece la pena.
