A veces uno cree que ciertas cosas no pueden pasar. Imagina que viajas por cualquier lado del mundo en tu moto, paras en una gasolinera le dices al dependiente de la misma que te llene el depósito, dejas tu casco sobre el asiento o colgado de un espejo y te largas a mear, así de despistados somos algunos. Cuando sales te encuentras con que tu deposito de combustible está lleno pero tu casco no está, resulta que además estás a poca distancia de tu casa, así que jodido porque te robaron el casco decides arriesgarte a que te pare el poli de turno y te vas para tu casa.
