Casi siempre viajar es bueno y agradable. Si lo haces en moto y en largas rutas a veces te encuentras, claro, situaciones desagradables, mal tiempo, lluvia, carreteras en estado pésimo o cosas así, pero como dice el refrán sarna con gusto no pica, y muchas veces a los moteros nos gusta más el camino que el destino, las peripecias vividas darán lugar a interesantes conversaciones tiempo después mientras compartimos unas cervezas, así que mientras los obstáculos los ponga la carretera o la climatología todo va bien, se capean.
