Cuenta cualquier mayor que tuvo cierta autoridad, sobre todo los viejos policías y guardias civiles que antaño era bastante normal encontrarse con algún que otro infractor que al ser reprendido por su actitud alegaba enseguida aquello de "no sabe usted con quien está hablando" y en ciertos tiempos fue cosa jodida, porque a lo mejor el personajillo en cuestión tenía más autoridad o amigos con ella y el agente, que cumplía con su labor podía haberla cagado bien cagada, uno piensa que esos tiempos ya quedaron atrás pero...
