Es normal que cuando la policía requise una motocicleta, robada por ejemplo, o que su dueño carezca de papeles que demuestren su propiedad esta moto pase a un depósito gubernamental a la espera de que se resuelva el asunto y de si aparece o no un propietario legal. Claro que esto sucede de forma excepcional y tras las investigaciones oportunas el verdadero dueño suele aparecer. Pero por lo visto no es así en todo el planeta, y no, no hablamos de lugares perdidos en el mapa de Africa, hablamos de Buenos Aires.