En la caja de herramientas de mi Arpía hay una realmente curiosa. El mundo es muy grande, pero ya me extrañaría ya, que algún otro tuviese una herramienta similar. Y lo curioso es que no la tiro, me hace falta, hace su servicio, y además, fue creada a mano con grave perjuicio para cierto tabernero en una tarde de verano en la que mi Arpía tenía un problema.