El Sábado día 10 de Noviembre, la verdad, no hace el mejor día del mundo para sacar la moto, menos aún para venir con ella a Vigo desde algún lugar un tanto alejado, la tarde amenaza lluvia cuando vamos llegando los primeros (por una vez llego de los primeros) a la tienda de Caramba en la calle Progreso de esta ciudad, justo encima del museo Marco de arte moderno. Supongo que eso (y la puñetera crisis) echó para atrás a más de cuatro a la hora de asistir con sus máquinas a este festival, aún así es fácil que nos juntásemos algo más de doscientas motos.
