A veces, cuando voy por ahí a eventos varios, o incluso cuando fotografío alguna moto no me gusta abusar de la paciencia de mis eventuales modelos, me imagino que están en tal o cual lugar para pasarlo bien, no para que llegue un tipo con una cámara y los tenga allí dos o tres minutos posando de una manera o de otra. Así que esto del bodypainting tiene, para mi gusto, su mérito. Más aún cuando a los modelos se les obliga a "sufrir" un buen rato de pintura corporal y después a contorsionarse de forma que entre ambos logren una moto con una guapa chica haciendo que la pilota.
