Un día me comentaba un tipo, que los moteros solo nos preocupábamos de los guardarrailes, y que oye -decía el fulano- de donde no hay no se puede sacar, y si no hay dinero en el gobierno, tampoco lo hay para los guardarrailes. No tardé mucho en explicarle que no, que no solo pensábamos en nosotros y en nuestros ombligos, que teníamos los mismos problemas que cualquier ciudadano y que todo lo que le afectaba a él nos afectaba a nosotros.
