Si, si, ya sabemos que es asquerosamente patético ver a un grupo de personas reunidas y en lugar de charlar entre ellas que estén todos mirando para sus teléfonos móviles y dándole a la teclita, pero no cabe duda de que eso es un problema personal de esas personas, los teléfonos se han convertido en buenas herramientas para muchos fines y no vamos a renegar de ellos.
